Probablemente no debi haber abierto los ojos pero ya era tarde, empece a vislumbrar el brillo de la luz que se colaba entre el rabillo de los parpados de mis ojos, hubiera podido apretar mas los parpados, respirar con fuerza y gritar que se alejara de mi, desaparecer de ese momento pero la intensa curiosidad que senti en ese momento le gano a mi sentido comun. Y ahi estaba sentado en la misma carretera, un camino sencillo de pavimento delimitado por comunes rayas amarillas a los lados y al centro que se extendia en la lejania y despues por entre las montanas bajo un cielo que iluminaba atronador con relampagos una tarde que ya olia a lluvia. Y ahi estaba tambien la cerca que ya conocia, una a cada lado de la carretera, tan alta como para evitarme cruzar al otro lado pero tan baja como para no dejar pasar la burla de la impotencia: “mirame, cada uno de los rojos brazos de mi cerca evitara que explores y veas mas alla de lo que este camino tiene para ofrecerte”. El pasto que habia en esa pequena distancia entre los bordes de la carretera y la cerca dibujaba una pequena depresion en el camino, era como bajarse del camino que uno lleva cuando se dirije a algun lado sin mirar a otro lado, como si la meta de algo fuera tan importante que el explorar los caminos en derredor significaria el bajar a un nivel inferior en el recorrido. Cuando me hube puesto de pie pude sentir mejor la humedad del clima que envolvia mi cuerpo en una suave brisa. Aqui ya habia estado y en ninguno de los casos habia logrado ir hacia el otro lado de la cerca, simplemente observaba desde mi lado de la cerca, hoy como siempre me acerco al borde de la cerca y apoyo mis manos entre sus brazos y me dejo ir en ese sentimiento de aceptacion, no puedo ir mas alla pero puedo sentir como el sol detras de la cerca calienta mis dedos que atraviezan ese infranqueable obstaculo en el borde de mi camino. Pero hoy me siento diferente que otros dias, asi que giro mi cuerpo y doy la espalda a la cerca, me recargo en ella y caigo sentado en el cesped inhalando el ambiente casi convirtiendo mi respiracion en un sollozo. Miro hacia la izquierda y las montanas se han ido, miro hacia la derecha y el mismo fondo gris me describen una carretera que se extiende hasta el final de mi vista. No hay nada especial en este lugar, no podria decir que este preciso lugar donde me encuentro es un lugar que yo podria describir si intentara ser rescatado por alguien o algo, es por que no estoy en ningun lado, es por que no habra rescate, lo unico que me acompanara aqui en mis pensamientos es el eterno aviso de una lluvia que jamas cae. Asi que cierro mis ojos y dejo que mi cuerpo vuelva a ese estado de ensueno en donde saldran mis alas y me ire volando de ese lugar.